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Reconocimiento facial en la tecnología

Alguna vez se ha preguntado ¿qué pasa con los datos que se generan a partir de su cara? O ¿qué significa que su cara se convierta en datos? Actualmente existe mucha información sobre millones de rostros; pero no se ha determinado a quién pertenecen estos.

El reconocimiento facial es una tecnología que es capaz de identificar a una persona a través de una imagen, un video o un elemento visual de su rostro. En Estados Unidos, por ejemplo, con ayuda de esta tecnología lograron identificar a las personas que participaron en una protesta.

Y es que este tipo de tecnología la utilizan para garantizar el cumplimiento de la ley, la vigilancia o asuntos con fines sociales; además, se encuentra muy presentes en los espacios públicos.

Según informes de la ONG Share Foundation, a la ciudad de Belgrado, capital de Serbia, llegarán próximamente cámaras de alta definición para diversas funciones de vigilancia, con las que se podrán rastrear los movimientos de las personas, comparar con fotos que aparecen en el sistema y que después serán analizadas con un método de inteligencia artificial.

Por otra parte, en las empresas también emplean el reconocimiento facial. El año pasado, Cadillac Fairview, una de las mayores empresas inmobiliarias comerciales de Norteamérica, fue denunciada por la Oficina del Comisario de Privacidad de Canadá por instalar cámaras discretas en 12 de sus centros comerciales, incluido el emblemático Eaton Centre de Toronto. Pese a que borraron las imágenes, lo datos que se generaron a partir de ellas fueron conservadas por un tercero, como indican en BBC News.

El rostro humano es una parte fundamental de lo que somos como especie, tanto así que, como se menciona anteriormente, a partir del rostro se generan datos y la mayoría de personas no se han tomado esto con suficiente seriedad; al contrario, muchas han contribuido a generar datos sobre sus rostros, ya sea de manera explícita o implícitamente.

Y esto puede llevar consigo una violación de su privacidad y datos personales de importancia, que posibilita usar estos sin el consentimiento de las personas afectadas.

Todo eso se ha convertido en una herramienta que trae a priori ventajas: la seguridad en las calles de una ciudad es una de ellas; pero también contiene muchas desventajas, como lo es la información personal que se entrega por diversos medios como las redes sociales digitales, donde, además, se encuentran datos como el correo electrónico, los intereses personales y la ubicación en tiempo real. Ello posibilita que este sea captado por terceros con fines comerciales o, en el peor de los casos, de suplantación u otros delitos.

Imagen tomada de MakeUseOF

 

Maria Alejandra Soto Hernández

Dirección de Comunicaciones

Rectoría Antioquia-Chocó