Saltar al contenido
 
 

Recomendados

Atrás

La magia de los Juegos tradicionales colombianos

Actualmente es común que los niños pasen gran parte de su tiempo jugando videojuegos y que compartan de manera virtual con amigos que encuentran a través de juegos en línea. Sin embargo, hace algunos años lo más común era ver a los niños jugando en las calles con sus amigos y vecinos juegos que no implicaban mayores gastos económicos y que permitían desarrollar habilidades por medio de la socialización.

Se trata de los juegos tradicionales que han hecho parte de la cultura colombiana por muchos años y con la llegada de la tecnología, se ha perdido un poco el interés en ellos, a pesar de eso, siguen haciendo parte de las tradiciones culturales de Colombia. Juegos como el escondite, gallina ciega, la lleva y el yoyo, han marcado la infancia de los niños colombianos y se han convertido en tradiciones de familia que pasan de generación en generación.

A continuación, algunos juegos tradicionales que siguen siendo una excelente opción para divertirse, desarrollar habilidades y ayudar a que los niños pasen menos tiempo en los dispositivos electrónicos.

Coca o pirinola: Este juego tradicional en Latinoamérica, pone a prueba la destreza en la puntería, la idea es encajar el cuerpo en la cabeza de la coca. El elemento tradicional para jugar lo conforman un palo y un mazo con un orificio que permite que encajen, conectados con una pita. La idea del juego es meter la coca en el palo a través de los movimientos de la mano. En Colombia este juego también es conocido como pirinola.

Canicas: Las canicas son pelotas, usualmente elaboradas de vidrio, que vienen en distintos tamaños y colores. Hay muchas maneras de jugar y la meta usual es capturar todas las canicas del oponente. En Cundinamarca, por ejemplo, este juego se llama Cucunubá y se utiliza una tabla con agujeros para jugar; la idea es lanzar las pelotas desde una distancia especifica e introducirlas en los agujeros de la tabla, el jugador con más aciertos ganará.

Golosa: Para jugar golosa “peregrina” como se le conoce en la costa Caribe, o “chapa cajón” como se conoce en el Pacífico, únicamente se necesita una tiza para trazar en el piso un tablero con los números del uno al nueve. La idea del juego es lanzar una piedra en uno de los números y saltar hasta ellos con uno o con los dos pies según sea el caso.

Yas o catapiz: Para este juego se necita una pelota pequeña que rebote y doce fichas con forma de asterisco, la idea es rebotar la pelota y mientras tanto recoger las dichas, cada vez se aumenta el numero de fichas a recoger, por lo que es un juego que necesita de mucha agilidad. En algunos lugares, este juego se conoce también como catapiz.

Estos entretenidos juegos enseñan a su vez una serie de habilidades y en ocasiones se varía la forma de jugar según el lugar. Por lo general son juegos aprendidos de los padres o hermanos mayores, es por eso que se consideran una tradición, que sin duda continuará por muchos años y que, aunque en menor medida que antes, continúa siendo practicada por niños y adultos.

 


Carolina Vivares Muñetón
Dirección de Comunicaciones
Rectoría Antioquia - Chocó


Buscamos promover y fortalecer el reconocimiento mutuo de las diversas identidades culturales, el modo de vida, de expresión en los distintos miembros que conforman la comunidad universitaria, estimulando el desarrollo de aptitudes estéticas y la expresión de las mismas.


 

Liliana Andrea Valle

Coordinadora
Cultura
liliana.valle@uniminuto.edu

   

IV Festival Nacional de Cultura

 

 

Actualidad