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La comedia, un género que trasciende en el tiempo

La comedia es uno de los géneros más difíciles, tanto para los escritores, como para los directores que la llevan al cine o a los teatros, incluso para los mismos actores, pero a lo largo de la historia ha sido uno de los géneros más importantes dentro de los diferentes medios artísticos. En general, hacer comedia consiste en referirse de manera divertida a un tema que puede ser coyuntural y en la mayoría de las ocasiones propio del folclor donde se produce.  Precisamente el éxito de este importante género, está siempre en la crítica que hay más allá de la historia.

Concepto.de en una de sus publicaciones, explica que, “la comedia tiene su origen como género en la Antigua Grecia (1200 – 146 a.C.), como una evolución artística de los primitivos cantos de honor a Dionisos, derivado del ditirambo, una composición griega asociada a la sátira y al mimo” , complementa diciendo que “sería después un género importante del imaginario artístico contemporáneo y del cine con personajes legendarios como el Charlot de Charles Chaplin o Cantinflas de Mario Moreno”.

Actualmente, las más importantes comedias de teatro son adaptaciones traídas al mundo actual, de escritos antiguos realizados por los autores más relevantes del género. Sin duda, la trascendencia de la comedia se debe en gran parte a los reconocidos autores que integran el género.

 

Genios de la comedia

Si bien dentro de los genios de la comedia se pueden mencionar una cantidad de autores que han sido relevantes y que han marcado la historia a través de sus escritos y de las obras llevadas a cabo, a continuación, se mencionan cuatro de los más reconocidos e importantes personajes de la comedia, a partir de un artículo publicado en la revista Muy Interesante.

Molière, 1622 – 1673: El gran comediógrafo y actor parisino Jean-Baptiste Poquelin, llamado Molière, fue un volcán de contradicciones: protegido por Luis XIV y censurado por la iglesia, librepensador y misógino (se burló de las mujeres cultas en Las preciosas ridículas y La escuela de las mujeres), licenciado en derecho y cómico de la lengua. Supo adaptar la Commedia dell’Arte a la literatura en un puñado de obras maestras: Tartufo, Don Juan, El misántropo, El avaro, El enfermo imaginario… Irónicamente, murió casi en escena durante su interpretación del hipocondríaco Argán de esta última.

Mario Moreno, 1911 - 1993: El legendario actor mexicano es una de las figuras más reconocidas en el mundo de la comedia gracias a Cantinflas, el humilde y pícaro personaje de discurso enredado que nació en los más populares teatros. Moreno participó en 52 filmes, y en 1957 ganó el Globo de Oro como mejor actor de comedia por “La vuelta al mundo en 80 días”. Su genialidad para la comedia queda para la posteridad en cintas como “Ahí está el detalle” de 1940, ¡A volar, joven! de 1947, “Si yo fuera diputado” del año 1951, y “El bolero de raquel” de 1956, entre muchas otras obras.

Su característica y disparatada forma de hablar sin decir nada fue incluida como “cantinflear” en el diccionario de la Real Academia Española de la lengua. De ahí frases como: “No estoy para que ustedes me digan ni yo para decírselos…” o “No sospecho de nadie, pero desconfío de todos”. 

Mark Twain, 1835 – 1910: Samuel Langhorne Clemens, utilizó seudónimos en su inteligente producción literaria artículos, reportajes, aforismos y geniales cuentos y novelas), pero el de Mark Twain fue el más perdurable. Con él, este sureño de Misuri, rey de la ironía y el sarcasmo llamado por Faulkner “padre de las letras estadounidenses”, firmó obras cumbre como El príncipe y el mendigo, Un yanqui en la corte del rey Arturo y las aventuras de Tom Sawyer. Viajero y magnífico orador, Twain nació durante una visita del cometa Halley a la Tierra y predijo que se iría con él. Así fue: murió el año siguiente del cuerpo celeste.

Charles Chaplin, 1889 – 1977: El más grande cómico del cine mudo junto a Buster Keaton nació en el Londres victoriano y tuvo una infancia de penurias, pero para 1919 era el actor, guionista y director más célebre y rico del planeta. La “culpa” fue del personaje del vagabundo, protagonista de magistrales cortos y largometrajes: La quimera de oro, luces de la ciudad… Sus ideas progresistas, sus escándalos amorosos y su sátira antinazi, El gran dictador le valieron exilio de Estados Unidos a Suiza, donde vivió desde 1952.

Estos autores han permanecido a lo largo del tiempo con sus interesantes y muy reconocidas obras literarias llevadas al cine y al teatro, siendo aún en la actualidad referentes importantes de comedia para los nuevos escritores y cineastas, quienes se embarcan en el reto de hacer reír a las personas a partir de experiencias de la vida real, a veces realmente cómicas y otras veces no tanto.  

 

Carolina Vivares Muñetón
Dirección de Comunicaciones
Rectoría Antioquia - Chocó


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