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¿Por qué ciertas actividades modifican el cerebro?

Cada día está lleno de diferentes actividades para cada individuo, estas dependen de su personalidad, edad, profesión, gustos, cultura, entre otros. Varios estudios científicos a lo largo de los años han demostrado que ciertas actividades modifican el cerebro. Ya sea para bien, como por ejemplo aumentando zonas que son las responsables de la imaginación, la capacidad de razonar, inteligencia matemática o espacial. O para mal, disminuyendo su tamaño o la química de las sustancias que lo componen, lo que estropea su funcionamiento óptimo.

El en blog OpenMind del BBVA se enumeran varias de estas actividades y sus repercusiones, a continuación conoce 5 de ellas:

 

* LEER NOVELAS: Ciertas estructuras cerebrales se transforman cuando se lee. Las conexiones de las neuronas del lóbulo temporal izquierdo, vinculado al lenguaje, y las del surco central del cerebro, relacionado con las sensaciones físicas motoras, aumentan tras la lectura de una novela de ficción.

 

* DORMIR MAL: cuando se duerme mal o poco tiempo el cerebro encoge. Así de drástica es la conclusión a la que llegaron en el 2014 Charles E. Sexton y sus colegas de la Universidad de Oxford (Reino Unido) tras estudiar con resonancia magnética la relación entre la mala calidad del sueño y el volumen del seso. Los resultados, publicados en Neurology, mostraron que tener dificultades para dormir está ligado a una reducción veloz del volumen cerebral al envejecer. Y que esa merma afecta a áreas tan importantes como los lóbulos temporales, parietales y frontal, donde entre otras cosas residen el lenguaje, el tacto, el equilibrio, la capacidad de cálculo matemático o la toma de decisiones.

 

* LOS VIDEOJUEGOS DE ACCIÓN: Según un experimento llevado a cabo por Ian Spence y sus colegas de la Universidad de Toronto (Canadá), bastan diez horas enfrentándose a los desafíos de este tipo de juegos para que la actividad eléctrica del cerebro se modifique.  Los cambios implican aumento tanto de la atención visual como de la capacidad de ignorar información irrelevante que distrae. Es decir que, los videojuegos de acción desarrollan la atención selectiva espacial, una capacidad que puede resultar positiva en muchas actividades cotidianas.

 

* MEDITAR: La demostración más poderosa de que el cerebro cambia con una rituna de meditación activa fue presentada en 2011 por Sara Lazar, investigadora del Hospital General de Massachusetts (EE UU). Usando resonancia magnética para escanear la cabeza de 16 pacientes, Lazar demostró que bastaban ocho semanas practicando media hora de meditación mindfulness al día para aumentar la densidad de la materia gris en el hipocampo, un área asociada al aprendizaje y al estrés. La materia gris también crecía en áreas cerebrales asociadas a la autoconciencia, la compasión y la introspección, a la vez que disminuía en la amígdala, una estructura con forma de almendra con un papel clave en la ansiedad y el estrés.

 

* EL DOLOR CRÓNICO: el dolor crónico permanente, independiente de cómo lo afronte quien lo padece, hace que, con el paso del tiempo el cerebro se resienta. Las alteraciones más importantes se producen en las conexiones neuronales de una zona de la corteza frontal vinculada a la gestión de las emociones. «Si sientes dolor veinticuatro horas al día, siete días a la semana, hay áreas de tu cerebro que se mantienen constantemente activas», explica Dante Chialvo, fisiólogo de la Universidad Northwestern (EE UU) coautor de una investigación que publicaba The Journal of Neuroscience. Y cuando las neuronas están a tiempo completo en activas se trastornan o incluso mueren porque no pueden resistir la falta descanso. El resultado es que el cerebro cambia y se daña para siempre, y aparecen trastornos del sueño y dificultades serias a la hora de tomar decisiones.

 

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Imagen tomada de Freepik.com

 

Maria Camila Gallego Parra

Dirección de Comunicaciones

Rectoría Antioquia-Chocó