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La Resurrección en medio de la Pandemia

La realidad que hemos estado viviendo en el marco de la Pandemia producida por el COVID-19 se puede relacionar con la experiencia vivida por los discípulos de Jesús luego de su muerte. Los sentimientos de miedo, de zozobra y de incertidumbre que produjo la muerte de Jesús no embargan hoy mientras estudiamos o trabajamos en el tiempo de cuarentena.

Cuenta el evangelio de Juan en el capítulo 20, que los discípulos estaban encerrados por miedo a los judíos. Habían matado a Jesús, pero también había sentencia por lo menos moral para todos sus seguidores. Ese domingo, después de la muerte de Jesús, los discípulos experimentaron el terror que causa una persecución, pero así mismo la ansiedad de saberse indefensos, vulnerables porque el maestro ya no estaba con ellos.

La narración dice que: los discípulos estaban reunidos con las puertas bien cerradas porque tenían miedo de los líderes judíos. De pronto, ¡Jesús estaba de pie en medio de ellos! «La paz sea con ustedes», dijo. Mientras hablaba, les mostró las heridas de sus manos y su costado. ¡Ellos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor! Una vez más les dijo: «La paz sea con ustedes. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes». Entonces sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban al Espíritu Santo. Si ustedes perdonan los pecados de alguien, esos pecados son perdonados; si ustedes no los perdonan, esos pecados no son perdonados». Juan 20, 19-23.

Resurrección hoy es tomar consciencia de la presencia de Jesús en nuestra vida. Es anticiparnos al acto creador de Dios que obra desde dentro de nosotros y nos dice: la paz sea con ustedes. Resurrección significa entonces tener paz, porque Jesús está en medio de nosotros. Esto no quiere decir que olvidamos los problemas, que no nos vamos a cuidar, que no vamos a prever todas las medidas necesarias para enfrentar esta pandemia. Resucitar con Jesús además de volver a nacer es tomar esa consciencia.

En ese sentido, la resurrección causa en nosotros unos efectos particulares, que precisamente se contraponen a esos sentimientos que nos pueden estar embargando en medio de estos días. Por lo menos destacamos cuatro:

  1. La paz, Jesús resucitado nos trae la paz que proviene de tener consciencia de que él está en medio de nosotros.
  2. Alegría, la resurrección es la opción por la alegría como camino y no como meta. Nos ha dado vida eterna y eso es razón suficiente para estar alegres.
  3. Envío, resucitar significará que Jesús nos envía a anunciar esta paz y esta alegría.
  4. Finalmente, el Espíritu Santo. Recibimos su Espíritu en Pentecostés como la manifestación de un Dios que desea quedarse con su pueblo.

La resurrección en medio de la Pandemia es ver a Jesús en medio de nosotros, trayéndonos paz y alegría y derramando sobre nosotros su Espíritu que nos capacita para anunciar a otros lo que hemos vivido. Te invito a que puedas experimentar esa paz que viene de Dios tomando consciencia de la habitación de Dios en tu vida y dejando que su acto creador te siga transformando.

 

Jair Olascoaga 

Profesional de Pastoral